La botella tendría unos 6.000 años. Su nombre viene del latín “liber” que significa bebida y “rostrum” para pico. Se usaba para el destete o para ayudar a los que no podían amamantar. Al principio, el objeto estaba generalmente hecho de terracota, y tenía la forma de un pecho. A partir de la Edad Media, se utilizaron otros materiales: cuerno de vaca ahuecado, cuero, vidrio, metal. Las tetas eran de cuero o tela, a veces ubres de vaca de pergamino, o incluso de marfil para los más ricos. suministros de energía durante los primeros meses de la vida de un bebé. Sin embargo, no todas las mujeres tienen la oportunidad de hacer esto, y sigue siendo una elección muy personal. ¡La botella puede ser usada con la leche de mamá! En cualquier caso, el biberón será indispensable durante los tres primeros años de vida del niño (a veces menos, a veces más). Lo primero que hay que saber: un bebé bebe entre seis y ocho biberones al día. Es mejor planear la cantidad correcta desde el principio: comprar al menos 6 biberones, para tener uno para cada alimentación. La forma más sencilla de empezar es con botellas llenas (botellas y tetinas de la misma marca, para evitar fugas), aunque esto signifique añadir un poco de fantasía más adelante.