El ancho mínimo es de 65 cm, pero las mesas profesionales llegan hasta los 80 cm, para adaptarse a todos los clientes y garantizarles un confort óptimo. Opte por una mesa que sea lo suficientemente amplia y no utilice ensanchadores de brazos. Sólo los osteópatas usan mesas que son unos 60 cm más estrechas que ésta. En cuanto a la longitud, las camillas de masaje suelen medir entre 1,80 y 2 m, sin incluir el reposacabezas exterior.